Desde 2016 en Pablo Neruda

Una mesa de mármol, dos manos y cuarenta y un rellenos

Punto de Temple abrió en 2016 en un local de treinta y dos metros sobre Pablo Neruda. Seguimos ahí, seguimos templando de la misma manera y seguimos negándonos a comprar cobertura industrial.

Por qué existe esta bombonería

Renata Ochoa Villaseñor trabajó nueve años en cocinas de hotel antes de aceptar que lo único que le importaba era el chocolate, y que casi nadie en la ciudad lo trataba con seriedad. En 2016 compró una mesa de mármol usada, una atemperadora reparada dos veces y ochenta kilos de cacao de Comalcalco.

La regla del taller nació ese mismo año y no ha cambiado: si un ingrediente no cabe en la etiqueta de la caja, no cabe en el bombón. Eso deja fuera la lecitina de soya, los conservadores, los saborizantes y cualquier cobertura que traiga grasas vegetales que no sean manteca de cacao. También deja fuera la producción a gran escala, y esa fue una decisión, no un accidente.

Hoy el archivo tiene cuarenta y un rellenos documentados. Veinticuatro están en vitrina cada lote; el resto duerme hasta que la fruta o la temporada los devuelven. Cada pieza sale numerada y cada lote sale fechado, porque un bombón sin conservadores tiene una vida corta y merece que se diga en voz alta.

41

Rellenos documentados

6 842

Piezas templadas en 2025

83

Encargos de evento desde 2016

Mesa de mármol del taller con cacao templado en Providencia
Mesa de mármol original, comprada usada en 2016

Tres personas, ninguna línea de producción

Renata Ochoa Villaseñor

Chocolatera y fundadora

Estudió gastronomía en la Universidad de Guadalajara y pasó nueve años en repostería de hotel antes de abrir el taller. Se formó en templado con un maestro belga que trabajó tres temporadas en Tapalpa, y desde 2019 viaja cada febrero a Comalcalco a elegir cosecha. Firma personalmente la curva de templado de cada lote y no delega el ajuste de dulzor de los rellenos ácidos.

Emiliano Cárdenas Rojo

Producción y templado

Once años en cocina, seis de ellos en panadería de masa madre, lo que le dio una obsesión poco común por la temperatura ambiente. Entró al taller en 2020 para cubrir dos semanas y se quedó. Es quien numera las piezas a mano y quien decide, mirando el brillo de la concha, si un lote se vuelve a templar o se sale a vitrina.

Ximena Barajas Nuño

Rellenos y temporada

Bióloga de formación, cocinera por terquedad. Lleva el archivo de los cuarenta y un rellenos con notas de acidez, humedad y tiempo de infusión de cada uno. Suya es la idea de la ganache de frambuesa liofilizada sin cocción y suya también la decisión, muy discutida, de sacar el chabacano tostado del catálogo de verano.

Jornada de templado en el taller de Punto de Temple
Jornada de templado del lote 26-07

Tres temperaturas y ninguna prisa

El cacao se funde a 47 grados, baja a 27 sobre el mármol y sube otra vez a 31 antes de moldear. Ese vaivén es lo que ordena la manteca de cacao en cristales estables: es lo que da el brillo, el tronido al partir y los cuarenta y cinco días de vida. Cualquier atajo se ve en la concha a las setenta y dos horas.

Cada lote lleva un corte de control. Partimos una pieza al azar, medimos el grosor de la concha con calibrador y anotamos el resultado en la ficha del lote. Si pasa de 2.5 milímetros, la tanda no sale a vitrina: se vuelve trufa. Por eso hay semanas con veinticuatro rellenos y semanas con veintiuno.

El cacao viene de dos fincas de Comalcalco, Tabasco, y de una cooperativa de Soconusco, Chiapas. No compramos por precio: compramos por acidez, y si la cosecha no da, se cambia la curva de templado antes que el proveedor.

Lo que nos han dicho fuera del taller

AñoReconocimientoCategoría
2024Bronce · Concurso Nacional de Chocolatería MexicanaBombón relleno con licor
2023Mención honorífica · Feria del Cacao, VillahermosaUso de cacao de origen
2021Finalista · Premio Jalisco ArtesanalAlimentos elaborados

Ningún reconocimiento implica certificación oficial de calidad. Los mencionamos con año y categoría para que se puedan verificar.

¿Vienes por una caja o por un encargo?

La vitrina está abierta de martes a sábado. Los encargos de evento se agendan con tres semanas de anticipación como mínimo.

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